nombre El verano no ha hecho más que empezar, y como ya somos un país muy moderno, mucha gente que dispone de un aparatito de aire acondicionado ya tiene la oportunidad de usarlo. La primera consecuencia la hemos oído hoy. Acabamos de batir todas las marcas de consumo de energía eléctrica con un máximo histórico de 37.460 megavatios
La mayor parte del consumo instantáneo de hoy ha sido cubierto por las centrales de carbón (23,6%), los ciclos combinados de gas natural (18,9%) y la generación hidráulica (17%). La generación eólica aportó el 1,6%, mientras que el 2,8% restante procedió de los intercambios internacionales. Es decir, quemando un combustible fósil que no tenemos, aumentando el efecto invernadero en una triste ironía y desperdiciando la poca agua que nos queda.
También oímos hace unos días que España va a comprar cuotas de emisión a Bulgaria debido al incumplimiento del tratado de Kioto. Definitivamente algo va mal y no hacemos mucho para solucionarlo.
Podemos especular con la creación de nuevos e hipotéticos sistemas de producción de energía, pero eso no nos llevaría a buen sitio. Yo por mi parte estoy incluso de acuerdo con la utilización de energía nuclear como mal menor. Al fin y al cabo el sol es una gigantesca planta nuclear y es el que impulsa el viento y las lluvias de las hidráulicas y las plantas que crearon el combustible fósil. Pero tampoco voy a hablar de ello. Como el descerebrado de Zapatero es, según él, “el más antinuclear del gobierno” podemos seguir en las mismas por mucho tiempo.
A veces hay ya soluciones esperando un problema. Pero primero déjenme que explique algunas cosillas antes. La energía solar tiene algunos problemas. Si, por ejemplo queremos calentar una casa con dicha energía en invierno lo vamos a tener difícil, porque es justo cuando menos sol hace. En verano definitivamente sólo nos serviría para el agua sanitaria, por tanto la amortización de la instalación está en entredicho.
Sería interesante un sistema basado en energía solar que nos proporcionase electricidad para mover los aparatos de aire acondicionado. Sería lo ideal, justo cuando más energía necesitáramos tendríamos el máximo de la solar.
Una vez hice las cuentas para saber cuantas placas solares fotovoltaicas comerciales serían necesarias para alimentar un aparato de aire acondicionado estándar. La idea era sencilla, y se basaba en tecnología ya probada. Las placas fotovoltaicas serían conectadas casi directamente al aparato de aire acondicionado comercial y ya está.
Estos aparatos son unos monstruos que consumen 3000 o 4000 watios sin ningún problema. Aun así, el primer resultado era prometedor, con menos de la superficie de un tejado normal se cubrían las necesidades. Pero la instalación acababa teniendo un precio millonario absolutamente escandaloso. Y eso que hice los cálculos con las placas más baratas que encontré (había variaciones de hasta el 100% bajo las mismas prestaciones). La idea fue a la basura.
Hay una rama de la Física llamada Termodinámica que fue desarrollada en el siglo diecinueve para intentar explicar el funcionamiento de las máquinas térmicas; como en aquella época era, por ejemplo, la máquina de vapor. Se intentaba sacar el máximo rendimiento a este tipo de máquinas.
La máquina térmica perfecta (y teórica) de rendimiento máximo es la máquina de Carnot. Todos los ciclos térmicos rinden menos que ésta, incluyendo la máquina de vapor.
Posteriormente se desarrollaron ciclos de combustión interna como el ciclo Otto (el de los motores de gassolina) y el ciclo Diesel y se abandonó el vapor por la más fácil utilización de los combustibles fósiles líquidos en los nuevos motores.
Sin embargo antes de eso se desarrollaron otros sistemas como por ejemplo el motor Stirling, patentado por Robert Stirling en 1816. El motor Stirling no es de combustión interna, sino que una fuente de calor externa calienta un gas en unos pistones en un ciclo que casi alcanza el rendimiento de una máquina de Carnot. Este sistema fue abandonado en beneficio de los ciclos de combustión interna.
Esta solución de Stirling ha estado esperando un par de siglos para poder ser redescubierta. En este siglo a algunos se les ocurrió la idea de utilizar un concentrador solar (un espejo parabólico) para calentar el foco de calor de una versión moderna de un motor tipo Stirling. El motor entonces mueve un alternador para así producir energía eléctrica. Dicha electricidad la puedes usar para lo que quieras.
Uno de los resultados alcanzados está en la foto, 25.000 watios para una parábola de 11 metros.
Extrapolando este resultado sólo haría falta un espejo de unos 5 metros de diámetro para alimentar nuestro aire acondicionado de casa. La producción en masa y la rebaja de impuestos sobre el sistema harían de este hipotético producto algo asequible.

Información

Un área desértica de 24 x 16 kilómetros produciría unos 20.000 Megawatios de potencia. Dos veces esa área (24 x 32) cubriría el máximo histórico español. Con un área de 160 x 160 km se cubrirían las demandas energéticas de todos los Estados Unidos de América.

Para saber más pincha aquí y aquí.