Veo a los taxistas portando unas banderas rojas en Madrid. Por un momento creí que había una fiebre por el transporte de mercancías peligrosas, pero no. Al parecer son unos banderines pro organización de los juegos olímpicos en Madrid. Si Madrid va ser sede o no, se resolverá en unos días, así que este post será corto.
He de reconocer que el corazón lo tengo dividido. Por un lado estaría bien que Madrid organizase lo juegos, la ciudad adquiriría fama mundial y probablemente saldríamos ganando en infraestructuras y demás.Nombre Pero no nos engañemos, esto significaría aun más especulación inmobiliaria. Los precios de la vivienda y alquileres subirían aun más si cabe. Algunos se harán de oro, pero el ciudadano de a pie, aparte de orgullo por su ciudad, no sacará ningún beneficio. Se desviarán fondos necesarios para muchas cosas para pagar obras. Obras que tendremos que soportar durante años, haciendo que la calidad de vida en esta ciudad sea aun más mala de lo que ya es. Todos los precios subirán, pero en mi barrio seguiremos teniendo el mismo polideportivo tercermundista de siempre. Las cucarachas que lo pueblan de noche se sentirán orgullosas por olímpicas, pero una cucaracha por muy olímpica que sea sigue siendo una cucaracha.
Los neoyorquinos, que no son tontos, saben todo esto y se han negado como ciudadanos a apoyar la organización de los juegos en su ciudad. Aquí, al igual que votamos sí a la constitución europea sin leerla, apoyamos al Madrid olímpico.
Los que seguro que saldrán ganando serán los taxistas, así que no me extraña que lo promocionen, aunque no conduzcan deportivamente. Estoy seguro que si es bueno para los taxistas no puede serlo para mí.
El tiempo lo dirá.