Tengo pocos rituales. Muy pocos si consideramos que soy una persona bastante atea. Sin embargo todos los otoños tengo uno laico que se puede decir que es un poco tonto: comerme la primera naranja de la temporada. Dicen que aprender a vivir consiste en apreciar las pequeñas cosas de la vida. No lo sé, no creo que la vida consista sólo en pequeñas cosas. Aunque algunas de ellas indudablemente ayudan.
Durante varios meses estoy esperando el momento en que aparecen las primeras naranjas de temporada. Para mí esa fruta, que en esta época está muy ácida, representa algo auténtico. Hay pocas cosas realmente auténticas. Quizás la otra sea el pan. Pero el pan se puede comer todos los días de año, no es estacional. Con la naranja no sucede. Quizás sea precisamente por eso que la primera naranja tiene un valor especial. (more…)
Pensamientos5 November , 2005 2:48 am
