Pues he pensado y meditado sobre el asunto. En cuanto a la libertad de expresión me remito al artículo que escribí al respecto hace tiempo, y que ahora cobra más relieve. Voy a seguir con un Índigo casi políticamente correcto, castrado. Los artículos que están codificados serán eliminados. A los demás los he “pulido” un poco para que sean menos duros. Quisiera pedir a aquellos que no les gusta lo que escribo aquí que simplemente no vuelvan a leer esta bitácora y la borren de sus bookmarks. Nunca quise una gran audiencia y me da igual si no lo lee nadie. No quiero polemizar inútilmente sobre tonterías. Así que lo siento, pero en índigo sólo escribiré cosas más o menos amables.
Nunca fue un niño conflictivo pero voy a contar una anécdota. Yo soy de un pueblo pequeño, tan pequeño que cuando los niños terminábamos sexto de EGB teníamos que ir a un pueblo vecino a cursar los cursos superiores. Pues yo acababa de llegar al colegio de ese, todo tímido y cohibido, cuando un profesor me vio bajar la escalera de dos en dos escalones. Él me hizo subir y bajar repetidamente todo el tramo pisando en cada escalón. Aprendí la lección.
Puedo aseguraros que desde entonces no he vuelto a subir o bajar jamás una escalera pisando los escalones de uno en uno. De la misma manera el maestro facha me hizo de izquierdas y el cura ateo.
Ya he abierto otra bitácora cuyo nombre no voy a decir a absolutamente a nadie para así no autocensurarme. Espero que alguno de vosotros la encuentre por ahí (no está lejos). Suerte en este país donde caen los helicóipteros pero no las brevas.