foto Últimamente me he dado cuenta que vivimos en un sistema económico que necesita de ciudadanos yonquis. Me explico. En un tiempo pasado los consumidores compraban cosas y las disfrutaban durante mucho tiempo hasta que se rompían. Ese ciudadano pretérito tampoco casi necesitaba de servicios de ninguna clase.
Ahora la cosa ha cambiado. Por un lado nos han inoculado unas ideas que impregnan toda la sociedad y que aplicamos rigurosa y despiadadamente sobre los demás y sobre nosotros mismos. Y por otro los manipuladores del mercado, siempre deseosos de hacerse cada vez más ricos, nos han hecho dependientes de servicios que pagamos religiosamente con una apropiada periodicidad.
Ya no vale con tener un coche, ahora hay que cambiar de coche cada cinco años como mínimo. De hecho la industria ahora los fabrica para que duren poco. Dentro de poco serán casi de usar y tirar.
Me dijo un mecánico el otro día, cuando tuve que acudir a él porque mi coche no pasó la ITV, que los mejores automóviles se fabricaron en los noventa (el mío es de 1989), que fue la cumbre de una tecnología y que los fabricantes se dieron cuenta que eso no era negocio. Es como los ordenadores y el software, el software es cada día peor (solo hace falta utilizar una mierda tan gigantesca como el pdf para darse cuenta) que para poder correrlo necesitas el último grito en hardware. (more…)